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VerdadAbierta.com

InnovacionsPor: Diego Vélez
El tema de la sucesión es un componente constitutivo del gobierno corporativo, de gran importancia en todas las empresas familiares, porque se trata de la continuidad y permanencia de las mismas en el tiempo. Además, es tal vez una de las principales responsabilidades de la junta directiva. Pero, el problema es que este tema muchas veces es vedado y ni se menciona en las empresas de familia, porque sería como recordarle al fundador o al patriarca, que no es eterno, y que algún día se va a tener que retirar. Y se va a retirar, o bien porque lo quiere hacer para descansar de muchos años de trabajo, o porque sufre de alguna enfermedad que ya no le permite seguir al frente de la empresa que ha fundado, y que quiere, además, como si fuera uno de sus hijos. Luego, las familias y las empresas deberían estar atentas para que este evento se maneje de la forma más adecuada posible.

Las preguntas que las familias se hacen serían, por ejemplo: ¿quién va a reemplazar al fundador en la administración de la empresa? ¿Cómo se hará la transferencia de la propiedad a los hijos? ¿Cómo haremos para que el conocimiento y las redes de contactos acumulados por el fundador durante tantos años no se pierdan? ¿Qué haremos con mi papá en la casa sin hacer nada, y molestando a mi mamá todo el día? Esas serían las preguntas fáciles, pero habría otras un poco más complicadas, como por ejemplo: y si le pasara intempestivamente algo a mi papá, ¿qué sería del futuro de la empresa y del futuro económico de nosotros mismos, si la empresa se extinguiera con la desaparición del fundador?

En efecto, en Colombia la mayor parte de las empresas fue fundada después de 1970, lo que sugiere que los fundadores, si en esa fecha de fundación estaban jóvenes, digamos que tenían 30 años, hoy estarían llegando a los 80, fecha más que relevante para uso de un buen retiro. Entonces, preguntaríamos ¿qué se está haciendo en las empresas como antesala de esa situación?

Para resolver la inquietud anterior, el profesor Joseph Astrachan, después de muchos años de investigación encontró que hay tres cosas fundamentales que facilitarían ese proceso de sucesión: una junta directiva, un plan estratégico y reuniones familiares. En primer lugar, el consejo sería establecer una junta directiva o un comité asesor que se encargue de estudiar el tema y sirva de garante para un buen proceso sucesoral. Esa junta o comité asesor, ojalá tenga miembros externos que faciliten la toma de decisiones de una manera objetiva. En segundo lugar, un plan estratégico que vislumbre el norte de la empresa y del patrimonio, y que facilite por medio de ciertas actividades la consecución de los objetivos que se plantean en el plan. Finalmente, reuniones familiares que sirvan para mantener unas buenas relaciones entre los miembros de la familia y que permitan aumentar la confianza entre ellos. Estos son pues tres elementos fundamentales aconsejados por el profesor Astrachan.

Además de lo anterior, otros estudiosos del tema, como el profesor John Ward, añaden elementos adicionales para una buena sucesión tales como la preparación de los sucesores, la preparación del sucedido y la preparación de la empresa. Los sucesores definitivamente necesitan preparase en ser buenos y responsables accionistas, aún si no trabajan en la empresa. Los sucedidos necesitan hacer la preparación económica y mental para hacer uso de su buen retiro, y las empresas tener todo organizado de tal manera que puedan seguir funcionando, aún sin la presencia del fundador.

En resumen, podríamos decir que siendo el tema de la sucesión un elemento fundamental para la continuidad de las empresas, nos debemos preparar para ese evento. Y esa preparación no debe ser solo para el fundador y los sucesores, sino también para la empresa y para toda la familia. Es un acontecimiento que vendrá de todas formas y es mejor estar preparados.